HISTORIA DE
SAN AGUSTÍN DE HIPONA
(Tagaste, 13 de noviembre de 354 – Hipona, 28 de agosto de 430)
San Aurelio Agustín de Hipona fue uno de los pensadores más influyentes del cristianismo y de la filosofía occidental. Nació en Tagaste, en el norte de África romana (actual Argelia), en el seno de una familia marcada por dos influencias decisivas: su madre, Santa Mónica, cristiana ferviente y perseverante; y su padre, Patricio, pagano durante gran parte de su vida.
Desde joven destacó por su brillantez intelectual. Estudió retórica en Cartago y aspiró al prestigio propio del mundo romano. Sin embargo, tras sus éxitos académicos se escondía una profunda inquietud interior. Durante años buscó la verdad en distintas corrientes, especialmente en el maniqueísmo, que prometía explicar racionalmente el problema del mal. Más tarde, el neoplatonismo le ayudó a comprender una dimensión espiritual de la realidad y a reconciliar razón y trascendencia.
El momento decisivo de su vida ocurrió en Milán, en el año 386. Influido por la predicación de San Ambrosio y atravesando una intensa crisis interior, escuchó en un jardín una voz que repetía: “Toma y lee” (Tolle, lege). Al abrir las Escrituras y leer a San Pablo, comprendió que debía abandonar su vida anterior. Aquella experiencia marcó su conversión definitiva. Fue bautizado en 387.
